martes, 8 de septiembre de 2015

Yuyis

Sobre el cerro San Cristobal, rumbo al zoológico.

Rocío, mejor conocida como Yuyis, es muy graciosa, muy divertida, muy entretenida, imposible pasar un momento de aburrimiento a su lado, tan irreverente, era como si la hubiera conocido de toda la vida, la conocí el mismo día que Dany, casi al principio de mi llegada a Chile, siempre usaba el verbo “tripear” que aún no sé si sólo es un invento de ella, de sus amigos de Guadalajara o un modismo generalizado en Guadalajara, sólo sé que no conozco a nadie que lo use de tantas formas y que hasta a mí se me llegó a pegar.
Debo admitir que para mí, ella siempre significo entereza, fortaleza ante la adversidad, ya que la notaba muy animada a hacer algo distinto, a explorar la ciudad, tal como era mi meta y en eso traté de igualarla, aunque claro, más acorde a las actividades que a mí me gustaban más

Me recordaba mucho a mis amigos de México, porque son muy parecidos a ella en cuanto a personalidad, la considero mi amiga mexicana más cercana en Chile, entre los momentos más divertidos estuvieron su cumpleaños, todas esas choripaneadas, jajaja . Los juegos de yo nunca nunca, su despedida, tan épica mi aparición, aunque algo corta, ya que esos vodkas estaban un poco fuertes.

Sus looks lo que más me encantaban, tan acorde con su personalidad, y aunque ella a veces confesó sentirse vulnerable ante la situación de la distancia y soledad en Chile, creo que era normal y es una de las personas que admiro.

Siempre le agradeceré su apoyo, sobretodo un día en que caí en una fuerte crisis nerviosa y existencial, quizá debí hacerle caso en más cosas, pero me gusta el drama, jajajaja.

Vuela, Vuela, nuestra canción karaoke de pedas (carretes), uno de los días que más disfrute en todo el semestre fue a su lado, cuando fui al zoológico de Santiago, claro también estuvo en las más memorables aventuras, como el rafting en Cajón del Maipo y cuando me hice mis piercings en las orejas, entre otros.

Lo más divertido fueron nuestros chistes locales, que hacíamos junto con los demás, como el "tiririri", el quién será el chamuco, el me pusieron huevos, le rompo un vaso, ando en pijamas, jajaja.

Yuyis, haces mucha falta a mi lado, pronto nos volveremos a ver, eso espero, me tienes que dar un recorrido por tu ciudad, y claro eres bienvenida en mi casa, te quiero mucho!!  Por cierto extrañó mucho tu voz, eres la única que no me ha mandado nota de voz! <3


lunes, 31 de agosto de 2015

Juan David

En el 1517, icónico lugar de reunión.

La manera en que conocí a Juan David fue un poco extraña, fue en una fiesta en el primer departamento donde viví, en un principio no tuve mucho contacto con él, ya que su atención era acaparada por uno de mis Ex-roomies, pero con el tiempo nos fuimos conociendo más y más y me cayó súper bien, porque demostró ser un chico al que le puedes contar cosas y estará ahí para darte el mejor consejo, y a la vez puedes pasar momentos de mucha alegría.

Generalmente nos juntabamos en las choripaneadas que hacíamos entre el círculo de amigos, nos whatsappeábamos para saber si ahí estaríamos y contarnos los nuevos chismes del grupo, que siempre terminaban siendo muchos. Como olvidar caminar a las 6 de la mañana por recolta al salir de la casa de Edgar, al otro día casi muero por la resaca.

También llegamos a salir a costanera, tomando mis favoritos, unos batidos de Juan Maestro. Una persona sencilla, fuerte, inteligente, confiable, los shoppings también eran lo nuestro.

En su cumpleaños hasta hubo pastel sin pensarlo, como olvidar esos terremotos y mojitos que nos tomamos, de entre los colombianos que conocí el mas colombiano, me encantan sus críticas a los Chilenos y a Chile, que aunque yo amé el país desde el momento en que lo pisé, nada es perfecto.

Un placer conocerle, lo extrañaré mucho a mi lado porque siempre tiene el comentario más acertado y es de los pocos que logra subirme el autoestima rápidamente con sus palabras, la vida nos cruzará el camino, eso lo creo.

En casa de Edgar, (Dany a la derecha).
Un ejemplo a seguir de ser humano, a veces quisiera ser más como tú, nos vemos!!! abrazos y besos! te quiero mucho!!

domingo, 23 de agosto de 2015

Juan Eduardo

En la Universidad Alberto Hurtado.

Juan es un chico muy especial para mí, podría decirse que no lo conocí en Chile, ya que hemos sido amigos vía online por años, ha sabido momentos cruciales de mi vida desde hace mucho tiempo. También debo admitir que en gran parte decidí hacer mi intercambio a éste país porque el me comentaba varias cosas de su patria, aunque generalmente de forma negativa, pero yo me interesé mucho e investigué por mi cuenta varias cosas del país, además de que me gusta la literatura, y para eso Chile es un muy buen país, aunque muchos digan que no saben hablar adecuadamente (inclusive los mismos chilenos), parece que saben escribir muy bien.

El día que nos vimos en persona, ese día tan esperado por lo que ya parecían siglos fue muy especial, lo recuerdo perfectamente, un día muy caluroso, yo llegué atrasado, a los pocos días de llegar al país que se me hacía tan extraño y ajeno, dónde nadie me recibió con hospitalidad y Juan fue la primer mano amable que conocí en Santiago, fue también como cualquier cita a ciegas, puesto que Juan solía subir pocas fotos personales y no tenia muy bien la idea de como era físicamente, no lo imaginaba tan alto. Fuimos a Costanera Center, un lugar que se nos hizo recurrente, sobretodo por estar climatizado en esas épocas veraniegas, además que me encantan los malls, podría vivir noche y día en uno de ellos, igualmente recorrí varios museos con él, muy amenos momentos entre sus análisis expertos y mi propio análisis psicológico de las obras.

Nuestro lugar sería el Dunkin Donuts de Los Leones, aunque sé que seguramente él elegiría Fausto Discoteque, ya que él e confesó no haber asistido a una disco gay antes, y además cuando asistí con él fue mi primera vez en una disco gay Santiaguina y a decir verdad en una nocturna en mi vida, ya que generalmente cuando salgo en México, mi diversión termina cual cenicienta a las 10pm. Si tuviera que elegir conservar un recuerdo de todo ese tiempo sería esa salida nocturna. El Dunkin Donuts es muy especial para mí porque se puede platicar, se puede comer, se puede reír, además de que sólo con él asistía a este lugar, que a su vez me recordaba mis salidas al Starbucks con mis amigos en México.

El gusto por el sushi me lo inculcó él, ya que en México me gustaba de vez en cuando, pero con él me volví fanático, en un principio lo comíamos en Sushi Blues, pero luego por mi cuenta buscaba en varios lugares el sushi. 

Un momento muy especial tiene que ver con él día que hicimos guacamole en el primer departamento donde viví. Ya que todos mis amigos en México viven lejos de mí y la diversión se encuentra en DF y no en Texcoco, siempre soy yo el que va a las casas de mis amigos, por eso en este caso tener un invitado 5 estrellas en mi casa me hizo muy feliz, ser el anfitrión con bocadillos mexicanos que además nos quedaron deliciosos.

Otro lugar encantador fue su escuela, la Universidad Alerto Hurtado por metro Los Héroes, debo admitir que su campus me agrada más que el que fue el mío en providencia, de la Universidad Autónoma de Chile, su escuela tenía un aire más escolar, más bohemio y más cultural, varios lunes asistía a tomar almuerzo con él y me sentía más escolar que en mi propia universidad.

Despedirme de él a mi regreso fue muy duro, porque como todo este tiempo siempre me apoyo y fue como tener a cualquiera de mis amigos mexicanos a mi lado, el que conocía mi historia, el que tenía el consejo, el apoyo, porque por él conocía a otras chicas chilenas estupendas, porque aprendí de él, porque es como esos cuentos que todos relatan pero pocos conocen, el poder conocer a alguien al otro lado del mundo después de contactarse online, gracias tecnología por hacerme conocer a alguien que como dos no hay en este planeta.

Festejamos tu cumpleaños y después mi feliz no cumpleaños, jajaja, eso fue la cereza de un pastel tan dulce que viví a tu lado.

Festejando el cumpleaños 35 de Juan jajaja XD
Más pronto que tarde nos reencontraremos, de eso estoy seguro, gracias por los regalos, por el apoyo, por las enseñanzas, fuiste quizá el soporte más fuerte en aquellas tierras, y lo seguirás siendo, ahora y siempre, ya que está comprobado que para el cariño no hay distancias. Te amo mil.